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Origen del universo según Los Mayas

Los mayas crearon una de las más innovadoras y grandiosas civilizaciones antiguas, en una gran y rica región de América.

Este pueblo no se establece como un grupo uniforme, sino un conglomerado de etnias con diversas lenguas, realidades históricas y costumbres, pero que comparten características que permiten integrarlas en una unidad de tipo cultural.

Al mismo tiempo, esta unidad conforma parte de otra más grande, conocida como cultura mesoamericana. El pueblo maya se expandió por el sur de Yucatán, parte de Honduras y Guatemala, durante los siglos III y XV.

El origen del universo


Los trece cielos

La civilización maya creía que el universo estaba conformado por 13 cielos, uno sobre el otro, siendo lo que se conoce hoy como la Tierra, la capa más baja de todas. Cada cielo estaba gobernado por trece dioses u Oxlahuntikú.

Debajo de la Tierra existían otros nueve cielos también estructurados en capas y eran gobernadas por los Bolontikú. El último era denominado Mitnal, que representaba el infierno maya, hogar de Ah Puch, señor de los muertos.

Los mayas tenían la idea de que antes de éstos cielos, existían otros mundos erradicados por el diluvio. Asimismo, pensaban que el mundo actual era sostenido por cuatro hermanos guardianes conocidos como Bacabes, quienes se encontraban en los cuatro puntos cardinales.

Primer cielo

También conocido como Ilhuicatl Meztli o “donde se mueve la luna”. Es gobernado por Tlazolteotl, dios de la inmundicia. En él también se encuentra Tlaloc, que pica el vientre de la nube y Ehecatl el que hace caminar a las nubes.

Segundo Cielo

Denominado Cintlalco por los mayas, se traduce como “donde se mueven las estrellas”. En este cielo las estrellas están separadas en dos ejércitos Centzon Huitzinahua, término traducido como las cuatrocientas al Sur, y Centzon Mimixcoa, las cuatrocientas al Norte.

En este lugar se encuentran Colotl o la constelación de Escorpio; Citlaltonac o  la vía láctea; Citlaxonecuilly o la osa menor; Tezcatlipoca ocelotl, la osa mayor.

Tercer cielo

Conocido como Ilhuicatl Tonatiuh es el cielo donde se mueve el sol Tonatiuh, en su camino desde el país de la luz hasta su morada de occidente para sumergirse en el infierno.

Cuarto cielo

Ilhuicatl Huitztlan era para los mayas el cielo de la estrella grande. Era descrito como el camino por donde circulaba

El cielo de la estrella grande Citlapol o Hey Citlallin (Venus), estrella más grande y brillante.  Aquí residían Tlahuilcalpantecuhtli, dios de la mañana de Quetzalcoatl y Uixtociuatl, señora de la sal.

Quinto cielo

Ilhuicatl Mamoloaco era el cielo que se hunde; hogar de los cometas, estrellas errantes.

Sexto cielo

Conocido como Yayauhco. Lugar donde se origina y se expande la noche. Dominio de Tezcatlipoca Yohualli, el enemigo.

Séptimo cielo

Era Ilhuicatl Xoxouhqui para los mayas. Se traduce al español como Cielo azul; es el que muestra su cara al día. Morada de Huitzilipochtli, el colibrí azul que se encuentra a la izquierda.

Octavo Cielo

Denominado Iztlacoliuhqui. Era el cielo donde crujen los cuchillos de obsidiana, hogar de las tempestades. Era habitada por Tlaloc, pero controlado por el dios Iztlacoliuhqui, o Cuchillo Torcido, señor del frío.

Noveno cielo

El cielo Iztlan también conocida como zona del blanco.

Décimo cielo

Para los mayas Cozauhquitlan era la región del amarillo.

Onceavo cielo

El cielo Yayauhtlan era la zona del rojo. En este lugar el sol muestra su cara roja, a la hora del amanecer.

Doceavo cielo

El Teteocan, donde viven los dioses. Era considerado por los mayas como un lugar divino, donde los dioses residen y se proyectan para estar presentes en otras partes.

Es el espacio donde las deidades toman caras, se ponen máscaras para ser otros, pero al mismo tiempo siendo ellos mismos. Aquí nacen y reviven ellos en su calidad de entes mutables y eternos.

Treceavo cielo

lhuícatl-Omeyocán. Zona de la dualidad.

Era la morada de Ometeotl, dios de la dualidad. Era visto por los mayas con el principio de todo lo que existe. La deidad principal se procrea a sí mismo. Ometeotl, al ser su dualidad femenina-masculina, viene a ser la pareja creadora Ometecuhtli y Omecihuatl.

Créditos & citaciones en formato APA: Portal informativo y de contenidos. Equipo de redacción profesional. (2018, 11). Origen del universo según Los Mayas. admin. Obtenido en fecha , desde el sitio web: https://www.astroescolar.com/universo/origen-del-universo-segun-los-mayas.html.

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